domingo, 30 de noviembre de 2014

Propiedades nutricionales de la algarroba

                                    algarroba
La algarroba, nombre de origen árabe, es el fruto del algarrobo, árbol que puede alcanzar hasta dieciocho metros de altura y dos metros de diámetro.
La algarroba, Prosopis pallida, es una vaina de color castaño oscuro que puede medir hasta treinta centímetros.
Existen dos tipos de algarroba: la blanca y la negra. Cada una de ellas tiene diferentes usos, a la blanca se le da un uso culinario y la negra es usada como alternativa al chocolate y en la industria farmacéutica.
La algarroba constituye en la dieta del hombre un alimento de procedencia vegetal, de la familia fabaceae, género ceratonia y especie siliqua. En lo que se refiere al tipo de alimento, pertenece al grupo legumbres, y por sus características lo enmarcamos dentro de la rama secano.
En cuanto al aspecto nutricional, es un alimento con un importante aporte de vitamina B9, fibra, potasio, hidratos de carbono, magnesio, vitamina B, hierro, fósforo, carotenoides, proteínas, cinc, calcio, calorías, vitamina B6, vitamina B3 y vitamina B2. El resto de nutrientes presentes en este alimento, ordenados por relevancia de su presencia, son: vitamina C, ácidos grasos poliinsaturados, vitamina A, selenio, yodo, agua, vitamina E, sodio, grasa, ácidos grasos saturados y ácidos grasos monoinsaturados.
Gracias al contenido de vitamina B9, la algarroba contribuye a la formación de células sanguíneas y glóbulos rojos, ayudando a prevenir la anemia y a mantener sana la piel. Además de ser indispensable para la correcta división y crecimiento celular -fundamental durante el embarazo y la infancia-, la vitamina B9 -o ácido fólico- interviene en el metabolismo de proteínas, ADN y ARN, reduciendo el riesgo de aparición de deficiencias en el tubo neural del feto (estructura que dará lugar al sistema nervioso central). Esta vitamina además, disminuye la posibilidad de presentar enfermedades cardiovasculares, previene algunos tipos de cáncer como la leucemia, estimula la formación de ácidos digestivos y ayuda a mejorar el apetito.
La algarroba, por su contenido en fibra, ayuda a que se den en el organismo las condiciones favorables para la eliminación de determinadas sustancias nocivas como colesterol o ciertas sales biliares, y colabora en la dismunición de glucosa y ácidos grasos en la sangre. Por este motivo, los alimentos ricos en fibra se antojan indispensables en una dieta excesivamente rica en carbohidratos, proteínas o grasas. Además, colaboran en la eliminación de agentes cancerígenos.
La algarroba destaca por su aporte de potasio, que junto con el sodio, se encarga de regular el balance ácido-base y la concentración de agua en sangre y tejidos. Las concentraciones de estos dos elementos en el interior y exterior de las células de nuestro organismo, generan un potencial eléctrico que propicia las contracciones musculares y el impulso nervioso, con especial relevancia en la actividad cardíaca.
Por su contenido en hidratos de carbono, la algarroba es un alimento ideal para el aporte energético, pues se estima que el 55-60% de la energía diaria que necesitamos debe provenir de carbohidratos, bien por la ingesta de alimentos ricos en almidón, bien por las reversas de glucógeno presentes en nuestro organismo. Además, la principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa, que encontramos en alimentos ricos en carbohidratos. Gracias al carácter hidrofílico de los carbohidratos, este alimento constituye también una fuente de obtención rápida de energía, al ser fácilmente atacado por las enzimas hidrolíticas.
Al tratarse de un alimento rico en magnesio, contribuye a mejorar tanto el tono muscular como el neuronal, favoreciendo la transmisión de los impulsos nerviosos, y la contracción y relajación de los músculos. La presencia de magnesio, hace además, que la algarroba sea eficaz en el reforzamiento del sistema óseo y la dentadura, y muy conveniente para el sistema cardiovascular, ayudando a mantener estable el ritmo cardíaco y la presión arterial, protegiendo las paredes de los vasos sanguíneos y actuando como vasodilatador, evitando de esta manera la formación de coágulos. Además, con el magnesio, se aumenta la producción de glóbulos blancos para beneficio del sistema inmunitario. Se estima que alrededor del 60% del magnesio que asimilamos se asienta en huesos y dientes, el 28% en órganos y músculos, y el 2% restante en líquidos corporales.
La algarroba constituye un alimento con un significativo aporte de vitamina B1, por lo que participará en la producción energética colaborando en el metabolismo de los carbohidratos. La vitamina B1 -o tiamina- juega además un papel esencial en la absorción de glucosa por parte de cerebro y sistema nervioso, por lo que la deficiencia de este nutriente puede derivar en cansancio, poca actividad mental, falta de coordinación, depresión, etc. Otras funciones como el crecimiento y mantenimiento de la piel o el sentido de la vista, dependen en buena medida de los niveles de esta vitamina en el organismo.
Por ser un alimento rico en hierro (necesario para la síntesis de hemoglobina), la algarroba colabora en la renovación de las células sanguíneas, posibilitando el transporte de oxígeno desde los pulmones hacia los diferentes órganos, como los músculos, el hígado, el corazón o el cerebro, siendo el hierro indispensable en determinadas funciones de este último, como la capacidad de aprendizaje. El hierro también incrementa la resistencia ante enfermedades reforzando las defensas frente a los microorganismos, previene estados defatiga o anemia, y sin él no podrían funcionar el sistema nervioso central, el control de la temperatura corporal o la glándula tiroides, siendo además saludable para la piel, el cabello y las uñas. Este alimento resulta muy beneficioso para el organismo en situaciones de carencia de hierro, ya sean como consecuencia de hábitos alimenticios inadecuados, durante la menstruación o el embarazo, o tras accidentes u operaciones médicas donde se ha perdido sangre.
Debido al aporte de fósforo, la algarroba contribuye a la mejora de determinadas funciones de nuestro organsimo como la formación y desarrollo de huesos y dientes, la secreción de leche materna, la división y metabolismo celular o la formación de tejidos musculares. La presencia de fósforo (en forma de fosfolípidos) en las membranas celulares del cerebro es fundamental, favoreciendo la comunicación entre sus células, mejorando de esta manera el rendimiento intelectual y la memoria.
Debido a la elevada concentración de carotenoides, la algarroba actúa como antioxidante previniendo el envejecimiento celular y protegiendo el organismo frente a los radicales libres y la aparición de cáncer, a la vez que se aumenta la eficiencia del sistema inmunitario y se reducen las probabilidades de ataques cardíacos. Los carotenos son también requeridos por nuestro organismo para la formación de la vitamina A.
Por su relevante aporte de proteínas, la algarroba es idónea para el adecuado crecimiento y desarrollo del organismo, favoreciendo las funciones estructural, inmunológica, enzimática (acelerando las reacciones químicas), homeostática (colaborando al mantenimiento del pH) y protectora-defensiva.
La algarroba, gracias a su contenido en zinc, resulta muy beneficiosa en el proceso de formación de los huesos, así como en el desarrollo de los órganos reproductivos, favoreciendo el funcionamiento de la glándula prostática. El zinc, además de ser un poderoso antioxidante natural, favorece la absorción de vitamina A y la síntesis de proteínas como el colágeno, colabora en el adecuado crecimiento durante el embarazo, niñez y adolescencia, y ayuda al mantenimiento de los sentidos de la vista, el gusto y el olfato. Además de en los huesos, está presente en diferentes tejidos de nuestro organismo como músculos, testículos, cabellos, uñas y revestimientos oculares.
Como consecuencia de los niveles de calcio que presenta, la algarroba contribuye al fortalecimiento de huesos, dientes y encías, y favorece la adecuada coagulación de la sangre, previniendo enfermedades cardiovasculares, ya que el calcio ayuda a disminuir los niveles de colesterol en sangre. Este nutriente ayuda también en la regularidad de la frecuencia cardíaca y en la transmisión de impulsos nerviosos, contribuyendo a reducir la tensión arterial en personas con hipertensión. El calcio además, mantiene la permeabilidad de las membranas celulares, e interviene en el proceso de la actividad neuromuscular, entre otras funciones.
La presencia en nuestra dieta de alimentos con alto valor energético como la algarroba favorecerá el mantenimiento de las funciones vitales y la temperatura corporal de nuestro cuerpo, así como el desarrollo de la actividad física, a la vez que aportará energía para combatir posibles enfermedades o problemas que pueda presentar el organismo. El exceso de calorías sólo es recomendable en circunstancias especiales como épocas de crecimiento y renovación celular, y en personas que realizan una actividad física intensa o padecen situaciones estresantes como enfermedad o recuperación tras una intervención quirúrgica.
Por tratarse de un alimento con un importante aporte de vitamina B6, la algarroba favorece la formación de glóbulos rojos, células sanguíneas y hormonas, interviene en la síntesis de carbohidratos, proteínas y grasas, y colabora en el mantenimiento de los sistemas nervioso e inmune en perfecto estado, participando indirectamente en la producción de anticuerpos. La vitamina B6 -o piridoxina- reduce además los niveles de estrógeno, aliviando así los síntomas previos a la menstruación además de estabilizar los niveles de azúcar en sangre durante el embarazo. También evita la formación de piedras o cálculos de oxalato de calcio en el riñón.
Por su aporte de vitamina B3 -o niacina- la algarroba interviene en el proceso de transformación de energía a partir de hidratos de carbono, proteínas y grasas, y contribuye a relajar los vasos sanguíneos dotándoles de elasticidad, a estabilizar los niveles de glucosa y ácidos grasos en la sangre, y a reducir el colesterol secretado por el hígado. Junto con otras vitaminas del complejo B, la niacina ayuda a mantener sanas piel y mucosas digestivas, además de colaborar en el buen estado del sistema nervioso.
La algarroba constituye una fuente natural de vitamina B2 -o riboflavina-, lo que favorece la actividad oxigenadora intercelular, mejorando el estado de las células del sistema nervioso y colaborando en la regeneración de tejidos como piel, cabello, uñas y mucosas, y de forma especial en la integridad de la córnea, contribuyendo de esta manera a mejorar la salud visual. Esta vitamina interviene además en la transformación de los alimentos en energía, y complementa a la vitamina E en su actividad antioxidante, y a las vitaminas B3 y B6 en la producción de glóbulos rojos, ayudando a mantener el sistema inmune en buen estado.

Propiedades de la algarroba

  • Es un alimento energético, ya que contiene un 50% de azúcar natural y un 10% de proteínas.
  • Las semillas son ricas en fibra soluble por lo que facilitan la digestión.
  • No posee gluten por lo que es un alimento apto para celíacos.
  • La algarroba es rica en fibra, beneficia la flora intestinal incrementando los lactobacilos.
  • Mezclada con jugo de arándanos estimula el funcionamiento de los riñones.
  • Es muy rica en taninos, un potente antioxidante natural.
  • Moliendo la algarroba se obtiene una harina con la que se prepara un pan llamado Patay.
  • Fermentando la algarroba también se obtiene una bebida alcohólica llamada Aloja.
  • Puede ser usada para sustituir al cacao en la elaboración del chocolate.
  • Se usa como espesante en la elaboración de algunos alimentos.
  • La algarroba ejerce una acción favorable contra las inflamaciones de las mucosas, reduciendo la irritación, tanto en vías respiratorias como digestivas.

Información nutricional (por 100 g.)

  • Proteínas 10%
  • Carbohidratos totales 67%
  • Azúcares naturales 50%
  • Calorías 315.
  • Fibra no soluble 11,5%
  • Fibra dietética soluble 0.5%
  • Vitamina B6 2 mg./kg.
Es una buena fuente de vitaminas del grupo B como la B1 o tiamina, la B2 o riboflavina (1 mg./kg.), la B3 o niacina y de pro-vitamina A o beta-caroteno.
Es rica en potasio, magnesio, fósforo (0.2%), hierro (20 mg./kg.), calcio (0.2%) y silicio.

¿Sabías que…?

  • La algarroba debe conservarse en lugares frescos y secos.
  • Ha sido reconocida como “alimento natural”.
  • La algarroba se utilizaba como un endulzante y complemento digestivo en el Antiguo Egipto.
  • El garrofín, también llamado goma de carauba o goma ceratonia, se utiliza mucho en la industria alimentaria como aditivo en la elaboración de toda clase de salsas.
  • El término quilate proviene de la palabra griega usada para designar la algarroba, cuyas semillas se utilizaban como peso en la antigüedad.
  • El “chocolate” de algarroba es una buena alternativa al cacao ya que es muchísimo más bajo en grasas (sólo el 3%) frente a un 40% del cacao.

viernes, 14 de noviembre de 2014

El significado del desorden en tu hogar


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La conocida escritora Louise L Hay, nos sorprende con este artículo sobre la Casa-Desorden ¿Sabías que la acumulación de cosas en el hogar y el desorden están relacionados con diferentes clases de miedos? 
Como miedo al cambio, miedo a ser olvidado o a olvidar, miedo a la carencia... el desorden también refleja confusión, falta de enfoque, caos , inestabilidad y puede significar incertidumbre acerca de tus metas, tu identidad o lo que quieres de la vida.


Además, el lugar de la casa en el que el desorden o la acumulación se encuentran refleja que área es problemática en tu vida. Por ejemplo, se dice que el armario, o vestidor, refleja cómo te encuentras emocionalmente y que una vez lo organices, tus conflictos internos se calmarán, o que una colcha desteñida significa que tu vida amorosa ha perdido brillo también.


El significado del desorden, por Louise L. Hay

¿Has conservado objetos rotos o dañados por largo tiempo pensando en repararlos algún día? Simbolizan promesas y sueños rotos y si se trata de electrodomésticos, electrónicos, muebles o vajilla y los tienes, por ejemplo, en la cocina o baño significan problemas de salud y riqueza.
Si el desorden lo tienes en tu cuarto significa que eres una persona que deja las cosas inconclusas y que tienes dificultad para tener una pareja o trabajo estable. Los dormitorios de niños normalmente están desordenados porque aún no han pasado por el proceso de saber qué quieren en la vida, pero hay estudios que demuestran que los niños que mantienen sus cuartos organizados tienden a ser mejores en la escuela.
Diferentes clases de Desorden:
• Desorden nuevo:
Este desorden indica que estás tratando de hacer demasiadas cosas a a la vez y que no te estás enfocando en lo que debes hacer y que has perdido la dirección. Este desorden incluye ropa apilada, cd’s o películas alrededor de la casa, juguetes o artículos deportivos desparramados, cosas que has usado recientemente pero no has puesto de vuelta en su sitio. La manera apurada en que vivimos tienden a crear este tipo de desorden y casi todos los tenemos en nuestro hogar en alguna medida.
Organizar este tipo de desorden en forma inmediata te ayuda a ser una persona más centrada y efectiva en tu vida diaria.
• Desorden antiguo:
Me refiero a objetos que no usaste en un largo tiempo y que están apilados en el ático, garaje, armarios… Papeles de trabajo viejos y documentos en tu ordenador que ya no usas, revistas de hace más de 6 meses o ropa que no te has puesto en más de un año. Esto es reflejo de que estás viviendo en el pasado y estás dejando que tus viejas ideas y emociones se apoderen de tu presente y esto a la vez evita que nuevas oportunidades y personas entren en tu vida.

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10 cosas que puedes hacer hoy mismo para controlar el desorden:
• Deshazte de lo más grande primero: la bicicleta de hacer ejercicios que ya no usas o el oso gigante de peluche que conservas desde la época de colegio.
• Devuelve las cosas que te hayan prestado, cds, libros, ropa, herramientas.
• Recoge lo que esté en el suelo y colócalo en un canasto o bolsa hasta que puedas tomarte el tiempo de ponerlo en su sitio.
• Recoge revistas, catálogos y periódicos en una bolsa o canasto.
• Saca del armario 10 prendas que no hayas usado en el último año y dónalas.
• Limpia las ventanas, es una manera figurativa y literal de dejar entrar la luz a tu vida.
• Vacía los cestos de basura, baños, cocina, oficina; representan cosas que ya no necesitamos o queremos en nuestras vidas.
• Sacar de los cajones de tu armario los calcetines que han perdido su compañero, puedes usarlos para limpiar muebles.
• Despeja el escritorio, archiva papeles que ya no uses, revisa y organiza el correo recibido.
• Deshazte de bolígrafos y rotuladores que no funcionen.
¿ Sorprendid@ ? ¿Conoces a alguien con este problema ? sigue leyendo...
Los seres humanos emitimos mensajes y señales de acuerdo con la colocación de nuestros objetos personales, incluso en nuestros cajones. La acumulación de objetos es una forma de emitir señales; demasiados objetos emiten la señal de saturación de ideas, proyectos y planes totalmente confusos, muy poco estructurados y definidos.
El desorden altera el tao o el camino para obtener nuestras metas. Bloquea las vías de acceso de oportunidades y nos hace perder tiempo, que puede ser valiosísimo para estructurar de manera ordenada y disciplinada nuestro plan de vida.

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Dependiendo del lugar donde se acumule el desorden, es el mensaje o señal que se está emitiendo:
• Si hay desorden u objetos amontonados en la entrada de la casa, se interpreta como miedo a relacionarse con otras personas.
• Si hay desorden u objetos amontonados en el armario, el mensaje es que no se tiene el control sobre el análisis y el manejo de las emociones.
• Si hay desorden u objetos amontonados en la cocina, el mensaje o señal es de resentimiento o de fragilidad sentimental.
• Si hay desorden en el escritorio o área de trabajo, el mensaje es de frustración, miedo y necesidad de controlar las situaciones.
• Si hay desorden detrás de las puertas, el mensaje es de miedo a no ser aceptado por los demás, sensación de sentirse vigilado constantemente.
• Si hay desorden debajo de los muebles, el mensaje es que se le da demasiada importancia a las apariencias.
• Si hay desorden u objetos acumulados en bodegas, el mensaje es que se vive del pasado.
• Si hay desorden u objetos acumulados en el garaje, el mensaje es de temor y falta de habilidad para actualizarse.
• Si hay desorden y objetos amontonados por toda la casa, el mensaje es de coraje, enojo, desidia y apatía hacia todos los aspectos de la vida.
• Si hay desorden u objetos acumulados en pasillos, el mensaje es de conflictos para comunicarse, miedo a decir y manifestar lo que se desea en la vida.
• Si hay desorden u objetos acumulados en la sala, el mensaje es de temor al rechazo social.
• Si hay desorden en el comedor, el mensaje es de miedo a no dar pasos firmes y sólidos, sensación de dominio por parte de la familia.
En los casos en los que tenemos antigüedades u objetos heredados, éstos se impregnan de la energía de aquellas personas a las que han pertenecido. Un ritual para limpiarlos es hacerlo con incienso o aceite esencial natural de algún cítrico como naranja, limón, toronja o mandarina.
Después de haber acomodado todo ese desorden ya hemos dado el segundo paso, ahora pasamos al tercer paso limpiar o despejar la energía de nuestros espacios de vida. Esto te ayudará a convertir tus espacios en lugares sagrados; en el cual encontrarás más sentido a tu vida y serás más asertivo en tus decisiones y proyectos.
Sobre el desorden Louis L Hay  dice:
"Haga lugar para lo nuevo. Sí, haga lugar para lo nuevo. Vacíe el frigorífico, tire todos esos restos envueltos en papel de aluminio. Limpie los armarios, deshágase de todo lo que haya usado en los últimos seis meses. Y si hace un año que no lo usa, decididamente eso está de más en su casa, así que véndalo, cámbielo, regálelo o quémelo.
Los armarios atestados y desordenados reflejan una mente en desorden. Mientras limpia los armarios, dígase que está limpiando sus armarios mentales. Al Universo le encantan los gestos simbólicos".



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Louise L.Hay, una mujer extraordinaria

Tras una infancia de abusos sexuales y golpes por parte de su padrastro y un vecino, en 1932 Louise Hay decide que no lo puede soportar más y con tan sólo 15 años de edad, se escapa de casa. Al quedarse embarazada de un desconocido, decide llevar a término el embarazo y dar en adopción a su hijo.

Después de varios empleos mal pagados y tras las penurias psicológicas de una forzada adopción, consigue sus primeros éxitos como modelo en Nueva York. Aunque su vida parece mejorar, al estar acostumbrada a ser despreciada y abusada, Louise continuaba teniendo muy baja su autoestima.

En Nueva York conoce a su futuro marido, un hombre de negocios inglés, con el que se casa y vive durante catorce años, hasta que él la abandona por otra mujer en 1966. En 1970, para sobrellevar tanto dolor, empieza a meditar y a realizar las primeras prácticas espirituales. En esta época Louise empieza a entender que somos responsables de nuestra propia vida y que podemos cambiarla si cambiamos nuestro modo de pensar, escogiendo y prestando atención a las palabras que utilizamos y, sobre todo, aprendiendo a amarnos a nosotros mismos.

En 1976 escribe Sana tu cuerpo, la primera recopilación de lo que había aprendido durante su experiencia vital. Un panfleto de pocas páginas que contenía un listado de las principales enfermedades y su probable causa psicosomática. Cuando le diagnosticaron cáncer vaginal, Louise no se sorprendió, porque ella sabía que nacía del rencor; un rencor tan profundo que, literalmente, devoraba su cuerpo. Decidió no operarse ni someterse a ningún tratamiento médico y convenció al mundo de sus teorías cuando consiguió vencer el cáncer ella sola. Al recuperarse del todo, en 1984 publicó su primer best seller Usted puede sanar su vida; una obra que representó el comienzo de la autoayuda y que se ha convertido en el mayor éxito de todos los tiempos en este género.

Gracias al enorme éxito de este libro y de todos los que vinieron después, fundó su propia editorial, HAY HOUSE que, en la actualidad, cuenta con autores del calibre de Barbara De Angelis, Deepak Chopra, Wayne Dyer, Esther y Jerry Hicks, Joan Borysenko, Bernie Siegel y Susan Jeffers. Autora de muchos bestsellers internacionales, ha ayudado a miles de personas a descubrir y a aprovechar plenamente sus ideas creativas para el crecimiento personal y la autocuración. Sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas en todo el mundo.